26 May
¡¡¡Pero quítamelo!!! ¡¡¡Quítamelo ya!!!
¡¡¡Por fin!!!. La maldita muela del juicio que tantos problemas, dolores, infecciones y malos ratos me estaba provocando ha sido exorcizada y ha abandonado mi cuerpo. Hace unos días decidí que ya era hora de dejar de sufrir y me acerqué al dentista (perdón, odontólogo). Nunca he tenido miedo a estos médicos que tantos nervios [...]









