Ir a la compra
Hoy he ido “a la compra” y “de compras” que aunque suenen parecidos son actos muy diferentes.
Ir a la compra: Dícese del acto de ir a una gran superficie (Alcampo, Carrefour, Eroski, Hipercor, según presupuesto y gustos) y llenar un carro de víveres como si se fuera a acabar el mundo mañana mismo, no importa que se salga todo por los lados, tiene que ir bien lleno. Después de invertir un montón de tiempo en llenarlo hay que vaciarlo al llegar tu turno en la caja y volver a llenarlo, esta vez con todo embolsado con lo cual ahora cabe peor aún y además teniendo cuidado que las galletas, los biscottes o los huevos queden arriba o … te puedes ir despidiendo, Los frescos con los frescos, los congelados con los congelados, los artículos de limpieza con sus ídem y así sucesivamente. Llegas al coche y vuelta a vaciar el carro, para llenar el maletero del coche que tendrás que vaciar al llegar a casa para llenar el ascensor que tendrás que vaciar para llenar la cocina y ahora viene lo mejor, coloca todo eso en su lugar correspondiente, vaciando antes lo más antiguo para así dejar las fechas de caducidad perfectamente ordenadas. ¡¡¡Agotador!!!
Allí encuentras personajes, como en todas partes, y yo … con mi manía de observar y analizar no puedo dejar pasar esta oportunidad.
Tenemos a la parejita joven, novatillos …”¿Compramos esto? … Bueno si tu quieres … No solo si quieres tú … A mi me da igual … Mi madre me lo compra (oh! craso error chaval, eso no se dice jamás) … ¡Vale cógelo! (¿Lo ves?).
El matrimonio de treinta y pico en los que hay un reparto de tareas claro y asumido por ambos, Él lleva el carro y mira con ojos golosos las cervecitas, el whisky, esos pepinillos en vinagre que tanto le gustan y el canalillo de la chica que pasa empujando el carrito por el mismo pasillo que ellos y Ella lee su lista de la compra y llena el carro comentando en cada artículo lo caro que está todo y que así es imposible darse caprichos … ” … por que claro, los niños lo primero, para nosotros cualquier cosa vale … ” y de paso justifica el no comprar las cervecitas o los pepinillos. Pobre hombre, se resigna y empuja el carro.
La pareja de cuarenta y tantos, en esta franja de edad ya hay mucho separado – divorciado que anda en estos menesteres en un segundo round, estos son más indiferentes, ya no tienen lo empalagoso de los jovenes ni el aburrimiento de los treintañeros, estos es más fácil que se den caprichos por que los niños ya no tienen los mismos gastos que cuando son pequeños y en algunos casos están en edad de ir teniendo su primer trabajillo y colaborar, al menos, en no ocasionar más gastos que los básicos. Respiran otro aire.
Y están los que compran solos. Si es mujer puede que viva sola y su compra es práctica pero sin privarse de algún detalle gourmet, verduras, frutas carnes … apenas comida precocinada aunque siempre hay algo para esos días de depre en los que no tiene ganas de cocinar. Y si no vive sola … la diferencia no es demasiada, quizá en la cantidad pero no en la calidad. La mayor diferencia es si hay hijos en el hogar, entonces los detalles gourmet no existen.
Si es hombre de los que viven solos la compra es escasa, precocinados, embutidos, pan y cervezas. casi como si compraran cada día o cada dos días, no hacen compra de reserva o para congelar. Total a la hora de comer no hay gente, es cuando más abundan los hombres solos, quiza por que aprovechan el intermedio en el trabajo o quiza lo prefieren para ser menos vistos, no sé.
Si es hombre de los que viven en pareja … no va solo a la compra, esos no se encuentran.
La fauna humana.
Otro día le tocará al capítulo “Ir de compras”










Vaya, según tus descripciones, soy un TIO que vive solo… es mi lista de la compra igualita, igualita xD
02/10/2008 # 13:03Y yo que me creía muy femenina
¿Sabes una cosa que yo he observado que SIEMPRE compran los tios cuando van solos a la compra? Yogur de este de beber, Dan’up!! SIEMPRE LLEVAN UNA BOTELLA!
09/10/2008 # 16:21