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26 May

¡¡¡Pero quítamelo!!! ¡¡¡Quítamelo ya!!!

¡¡¡Por fin!!!. La maldita muela del juicio que tantos problemas, dolores, infecciones y malos ratos me estaba provocando ha sido exorcizada y ha abandonado mi cuerpo.

Hace unos días decidí que ya era hora de dejar de sufrir y me acerqué al dentista (perdón, odontólogo). Nunca he tenido miedo a estos médicos que tantos nervios y malos ratos inspiran a mucha gente, también debo admitir que nunca he tenido una mala experiencia con ellos, he ido y han hecho su trabajo sin ningún efecto secundario que me haya hecho temer volver a la consulta.

Pero esta vez había algo diferente, quise dar una oportunidad al dentista de la SS, siempre había ido a uno privado y desde pequeña había oído verdaderas burradas sobre ellos pero … fui una valiente y allí me planté (y no de fiesta precisamente)

Me atendió un chico joven, y a pesar de decirle exactamente que muela era la que debía mirar y extraer, me exploró el resto de la boca mientras la enfermera o ayudante tomaba nota en mi historia clínica.

“No te la voy a sacar … es una muela del juicio y no sabemos como tiene las raíces de profundas así que debes ir al hospital y hacerte una ortopantomografía y en unos días vuelves y vemos si la sacamos aquí o en maxilo-facial”

Cuando salí de la consulta … “a ver, que la SS sólo saca muelas y yo quiero que me saquen una muela … ¿ahora hay que ir a hacer la radiografía y volver? Pido las citas y van a transcurrir ¡¡¡diez días!!! y eso suponiendo que mi muela no me tenga demasiado apego y me envíen al otro especialista. En esos diez días al ritmo de problemas que me da habré cogido un par de infecciones más y me tendré que saturar de antibióticos.”

Tenía un cabreo del quince pero … bueno vale, paciencia. Pasé los diez días esmerando mi higiene bucal hasta niveles enfermizos y atenta a la más mínima señal de molestia y … llegó el día. Ayer volví a la consulta.

Sale otro médico que no es el de la otra vez, también bastante joven, paso a la consulta, me siento en la silla (siempre me han encantado esas sillas que usan los dentistas) mientras el observa atentamente el monitor del ordenador, me enseña la radiografía y me dice que la muela se puede sacar sin problemas por que no está muy enraizada. ¡¡¡Lo sabía!!! Sabía que se podía sacar, mis más negros pensamientos recordaron la cara del otro dentista.

Anestesia por aquí, anestesia por allá, un poquito más por este lado … esperamos un ratito mientras hace efecto. Estaba a punto de comprobar si cuando pagas por una extracción duele menos que cuando no pagas.

Resultado: un estupendo trabajo, nada de dolor durante ni después al pasarse la anestesia, nada de hemorragia … exactamente igual que cuando pagas. Sinceramente, si tengo alguna otra extracción en los próximos años … no dudaré en acudir a la SS, que para eso la pagamos también y dejaré los tratamientos que no cubre para los privados pero claro, por que no queda otra, si todo fuera cubierto por la SS confiaria en sus profesionales tanto como en los privados.



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Comentarios

2 comentarios para “ ¡¡¡Pero quítamelo!!! ¡¡¡Quítamelo ya!!! ”

  1. 1
    Comentario de Bitacoras.com:

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: ¡¡¡Por fin!!!. La maldita muela del juicio que tantos problemas, dolores, infecciones y malos ratos me estaba provocando ha sido exorcizada y ha abandonado mi cuerpo. Hace unos días decidí que ya era hora de dejar de sufri…

  2. 2
    Comentario de ogeid66:

    Me alegro por tí!!

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